Botones

Cuentos para aprender a convivir

15 de febrero de 2016

Los que seáis seguidores habituales del blog seguro que recordaréis los posts en los que os hablé de Cuentos para educar niños felices y Cuentos para sentir. Hoy quiero hablaros de otro libro de esta misma autora, Begoña Ibarrola: Cuentos para aprender a convivir.
Si bien "Cuentos para educar niños felices" lo trabajé en el aula, me pareció un libro ideal para padres. En este caso, me ocurre al revés. Aunque me parece un libro maravilloso para leer en familia (¡no os privéis de él!), creo que para maestros es una estupenda herramienta. ¡En el aula se le puede sacar mucha "chicha"!

Como cuenta la autora en su nota, los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan la manera de ser y guían la conducta. Son también la base para vivir en comunidad y relacionarnos con los demás; nos permiten orientar nuestro comportamiento, tanto hacia nuestra realización personal como hacia el bienestar colectivo; ayudan a encontrar el sentido de nuestras actuaciones, tomar decisiones y resolver determinados problemas. Una vez interiorizados, los valores se convierten en pautas que marcan las directrices de una conducta madura.

Los valores que enseñemos a los niños se convertirán en una brújula a lo largo de toda su vida, un manual de instrucciones de cómo llegar a ser mejor persona.

La transmisión de valores sociales y morales comienza en casa y después, el niño los va adquiriendo en su convivencia en la escuela, por medio de lecturas, etc. Pero, como siempre, los valores deben ir asociados a actitudes y, sobre todo, a conductas. De nada sirve un discurso si no está acompañado de una práctica coherente, por tanto, el niño no los interiorizará por el simple hecho de conocerlos, sino por vivir en un contexto donde se practican. Los niños incorporan los valores por la vía directa del ejemplo: observan y evalúan cómo actúan sus padres, sus familiares, sus maestros, sus amigos, y de ahí sacan sus propias conclusiones. Nuestra forma de relacionarnos con los demás, de pedir las cosas, de compartir lo que nos gusta, de renunciar a algo, de defender a alguien, de expresar nuestras ideas... serán las lecciones más importantes para ellos.

Educar en valores a los niños supone acompañarles en el proceso de respuesta libre y personal sobre su propia identidad y sobre los horizontes y metas que buscan para su felicidad. Persigue un doble objetivo: por un lado, la prevención de conductas y actitudes antisociales provocadas por la falta de valores, y, por otro, el cultivo de una actitud mental positiva, clave de lo que podemos denominar "bienestar", algo indispensable para ser feliz.

Aunque los valores pueden variar a medida que maduramos o cambia nuestro entorno, aquellos que consideremos fundamentales deberían mantenerse. Son los que nos guían para tomar decisiones, nos indican si algo está bien o mal, y, cuando no los tenemos en cuenta, podemos sentir que nos estamos traicionando.

El libro, como "Cuentos para educar niños felices", está estructurado de la siguiente manera: 

En primer lugar, encontramos un decálogo, en este caso, las leyes de la selva.
Las leyes de la selva.
  1. Si eres valiente, vencerás el miedo aunque tiembles.
  2. Si eres amable, te tratarán mejor.
  3. Si eres honesto, los demás confiarán en ti.
  4. Si ayudas, te ayudarán.
  5. Intenta hacer tú solo todo lo que puedas, y pide ayuda cuando no puedas.
  6. Si eres sensible, serás más feliz.
  7. Si te esfuerzas y eres constante, conseguirás tus objetivos.
  8. Si tienes un problema con alguien, debes hablar con él hasta resolverlo.
  9. Cada uno es responsable de lo que hace y no debe culpar a los demás de lo que le pasa.
  10. Si eres agradecido, serás mucho más feliz.
Basándose en estas leyes, se abordarán los siguientes valores: valentíaamabilidad, honestidad, cooperación, autonomía, sensibilidad, esfuerzo, paz, responsabilidad y gratitud.

A continuación, se va explorando cada valor, explicando su significado y la importancia de desarrollarlo. Dos páginas, con cada uno de los valores, llenas de sabiduría.
Después de la explicación de cada valor, encontramos dos cuentos que tratan y ejemplifican lo explicado. Por tanto, en total, el libro tiene 20 cuentos.
Y al finalizar los dos cuentos de cada valor, tenemos una ficha para padres con pautas para ayudar a los niños a desarrollar ese valor.
Por tanto, tendríamos: explicación del valor-dos cuentos-ficha para padres. Y esa pauta se repite con cada uno de los 10 valores.

Los personajes de los cuentos son los animales de la selva y un niño guaraní que se ha perdido en ella. Juntos se enfrentan a problemas mientras aprenden a convivir y a respetar la diversidad.
Como con los otros libros que os he nombrado de Begoña Ibarrola, yo os recomiendo leerles a los niños estos cuentos, no que lo hagan ellos solos. Primero, porque es imprescindible que la lectura sea amena, a un ritmo adecuado y que tengan una buena comprensión (el nivel lector de algunos niños puede dificultar ese objetivo), y segundo, porque creo que son libros para leer en familia (o en clase) y parar, comentar, reflexionar, hacer preguntas... ¡crear ese diálogo mágico del que muchas veces os hablo! Y este libro es una de esas herramientas que nos lo pone muy fácil :-)

A mis niños les están encantando los cuentos, y a mí ver su motivación y, sobre todo, sus reflexiones. Tenemos pendiente hacer un gran cartel y colgar nuestras leyes de la selva en clase, ya que queremos tenerlas siempre presentes y recordar todo lo trabajado con los cuentos.

¡Espero que os haya gustado la recomendación y que le saquéis mucho partido al libro! 


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...