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Cuentos para sentir

17 de noviembre de 2015

No sé si recordaréis que el curso pasado os hablé de un libro que me había cautivado: Cuentos para educar niños felices. Hoy quiero hablaros de otros libros de la misma autora que van en una línea similar: "Cuentos para sentir (educar las emociones)" y "Cuentos para sentir 2 (educar los sentimientos)".



Ya sabéis que el curso pasado trabajé intensamente el Proyecto Emocionario, y que este curso he hecho un repaso y añadí una pieza musical a cada emoción en el Proyecto Emocionario Musical. ¿Cómo podía seguir trabajando la educación emocional en clase? Pues de muchas maneras, pero no podía faltar una de mis preferidas: a través de los cuentos.

Os cuento un poco sobre la nota de la autora, Begoña Ibarrola, en el libro Cuentos para sentir:

"Las emociones están presentes en las vivencias diarias y afectan a nuestro estado de ánimo e influyen decisivamente en nuestra conducta y en la manera en que nos relacionamos con los demás.

Numerosos descubrimientos científicos sobre el procesamiento de las emociones demuestran la importancia de conocer el mundo emocional para posibilitar al ser humano un nivel adecuado de bienestar tanto físico como mental.

Ya se sabe que ser inteligente no garantiza el éxito en la vida ni facilita la felicidad. Son otras habilidades emocionales y sociales las que nos ayudan a conseguir estabilidad emocional y mental, satisfacción en nuestras relaciones y adaptación al entorno. Esas habilidades que son tan importantes en la vida cotidiana se pueden aprender.

No existen mapas ni guías para recorrer este territorio pero sí pistas capaces de indicarnos por dónde transitar y cómo orientar de forma adecuada a nuestros hijos o alumnos. Esta es una misión educativa urgente en vista del mundo tan cambiante y complejo en el cual les está tocando vivir.

Si la educación se orienta hacia el desarrollo integral del ser humano, debería atender de forma equilibrada tanto a su dimensión cognitiva como a su dimensión emocional. Sin embargo, constatamos un cierto déficit en los aspectos relacionados con la educación de las emociones, que se debería abordar en todas las etapas educativas, preferentemente en la educación infantil.

Esta es una tarea a la que padres y maestros se deben enfrentar juntos con el fin de desarrollar en sus hijos o alumnos una serie de habilidades emocionales que les resulten útiles en todos los ámbitos de su vida, presente y futura.

Cuentos para sentir nace con el propósito de ayudar a los adultos en la misión de iniciar al niño en el mundo de las emociones, territorio difícil de explorar si no se cuenta con materiales adecuados y sobre todo con una gran dosis de delicadeza y respeto, aspectos imprescindibles cuando nos acercamos al mundo interior del niño.

Estos cuentos pretenden ayudar a los niños a:
  • Identificar correctamente las diferentes emociones y sentimientos.
  • Desarrollar el "pensamiento emocional" o la capacidad de reflexionar sobre su mundo emocional.
  • Comprender la función y utilidad de todas y cada una de las emociones.
  • Diferenciar entre emociones que nos ayudan a sentirnos bien y aquellas que nos hacen sentir mal.
  • Diferenciar entre expresión adecuada o inadecuada de las emociones.
  • Desarrollar la empatía.
  • Desarrollar la creatividad.
  • Comprender que toda historia puede tener finales diferentes.
  • Expresar conflictos internos".

El libro "Cuentos para sentir" trabaja las siguientes emociones: la alegría, la tristeza, el enfado, el miedo, el orgullo, la envidia y los celos, la confianza en uno mismo, la vergüenza y la culpa. Cada una de estas emociones se trabaja de la misma forma: nombre de la emoción, carita con la expresión de la emoción, breve explicación de la emoción y ejemplos en los que aparece, y cinco cuentos relacionados con la emoción. Al finalizar cada cuento, hay una serie de reflexiones y preguntas que nos harán profundizar en la emoción trabajada.



Y esto es lo que nos cuenta en su libro Cuentos para sentir 2:

"Si el primer volumen de Cuentos para sentir quería contribuir a una educación de la dimensión emocional del niño, esta segunda parte nace con la misma intención, pero abordando diferentes emociones y sentimientos que ayudan a interioridad algunos valores universales.

La transmisión de valores ha sido una preocupación constante en todas las culturas, y son precisamente las historias, los cuentos, los mitos y las fábulas los instrumentos más utilizados en todas ellas a lo largo del tiempo, con tres funciones diferentes: servir, por un lado, de distracción, también como medios educativos y de orientación psicológica popular, y por último como elementos que crean las condiciones adecuadas para que se produzca el encuentro del niño con estos valores.

La sociedad en estos momentos pide a la escuela que no se limite a transmitir conocimientos sino que contribuya a formar personas que sean capaces de desarrollar actitudes éticamente valiosas, que colabore en el despliegue de todo su potencial, que enseñen a convivir en armonía y a participar activamente en el proceso de transformación social.

Por eso todos los cuentos están impregnados de aquellos valores más necesarios para convivir en armonía con nuestra sociedad actual, agrupados en tres categorías interrelacionadas que potencian distintos aprendizajes:
  • Valores intrapersonales: aprender a quererse y a pensar sobre uno mismo, analizar el propio comportamiento y valorar las consecuencias que se derivan de él, actuar con responsabilidad, tomar decisiones, ser constante...
  • Valores interpersonales: aprender a convivir, a ser empático, tolerante, solidario, aprender a valorar a los que son diferentes, valorar la amistad como fuente de felicidad, aprender a compartir, resolver conflictos de forma pacífica...
  • Valores ambientales: aprender a ser responsables con el entorno, a respetar el medio ambiente, aprender a embellecer el planeta y cuidar de nuestra gran casa común..."

En este volumen, que sigue el mismo formato del anterior (nombre de la emoción, carita con la expresión de la emoción, breve explicación de la emoción y ejemplos en los que aparece, y cuatro cuentos relacionados con la emoción) se trabajan las siguientes emociones y sentimientos: el amor, la ansiedad, la crueldad, la empatía, la gratitud, la ilusión, el rechazo, la solidaridad, la sorpresa y la valentía.

"El niño debe conocer el mundo de sus sentimientos, conocer el porqué de sus reacciones, la causa del éxito o el fracaso en sus relaciones con otros niños o con los adultos. De esta manera podrá quererse a sí mismo y a la vez podrá modificar en él aquellos sentimientos que no le ayudan a ser feliz y mantener los que le ayudan a conseguirlo".

Otro de los objetivos que se propone la autora es "que cada persona que los lea o escuche pueda cambiar alguna parte o el final del cuento según le dicte su propia imaginación convirtiéndose en co-creador. Esta emoción le impulsa a desarrollar su creatividad en otros campos como un ejercicio de máxima libertad".

Estos cuentos pretenden ayudar a los niños en los mismos aspectos que propone el primer volumen y además a:

  • Desarrollar valores intrapersonales, interpersonales y ambientales.
  • Observar las diferencias entre las distintas formas de expresar un sentimiento.
  • Desarrollar la creatividad.
  • Comprender qué sentimientos nos ayudan a relacionarnos con los demás y cuáles dificultan nuestra relación.
  • Disfrutar leyendo o escuchando cuentos.

A mí, personalmente, me han gustado mucho todos los cuentos que ya he trabajado en clase. Me parecen historias muy sencillas pero, a la vez, muy acertadas para trabajar los objetivos propuestos.

Con mis alumnos, como ya disponen de un amplio vocabulario emocional, no les digo qué emoción o sentimiento vamos a trabajar. Escogemos al azar uno de los cuentos (de cualquiera de los dos volúmenes), lo leo en voz alta y ellos me dicen de qué emoción nos habla el cuento. Por ahora las han acertado todas, todas :-) 

Y después de la lectura del cuento, contestamos a las preguntas y reflexiones propuestas y abrimos debate. ¡Qué fácil me parece todo con ellos! La verdad es que son mucho más capaces de lo que a veces nos pensamos. Sus reflexiones y conclusiones son para escribir un libro. ¡Muy sabios mis niños! Luego, a la hora de la verdad, a veces se olvidan de la teoría (tenemos que seguir trabajando la impulsividad y el autocontrol), pero todo es entrenable, jeje. ¡Han mejorado mucho, muchísimo! Vamos, ¡años luz de cómo se comportaban en septiembre del curso pasado!

Y os dejo con una frase de Carlos G. que dijo en clase y me encantó. Estábamos viendo el vídeo de la famosa canción "Don't worry, be happy" (cosas de esas que a veces improvisamos en clase) y analizando la letra. Una de las frases de la canción dice algo así como: "En la vida te encontrarás con muchos problemas" y Carlos, como un rayo, añadió: "¡pero también con muchas soluciones!". No pude más que aplaudirle. Así, que recordadlo para la posteridad:

"En la vida te encontrarás con muchos problemas, pero también con muchas soluciones" (Carlos G.)


¡Gracias, pequeños maestros!



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