Juegos para practicar la atención

¡Por fin de nuevo por aquí! La verdad es que llevo un mes bien atareada. He tenido bastantes horas de formación porque se me han juntado varios cursos y jornadas. Tardes, fines de semana... ¡No he parado! Pero por fin he encontrado unas horitas para escribir un post que tenía pensado desde final del curso pasado 😅. Hoy quiero compartir con vosotros unos sencillos y divertidos juegos para practicar la atención.


A finales del curso pasado realicé una formación de mindfulness con el gran Fernando Tobías. Os lo mencioné en un post en el que compartí un breve pero revelador vídeo suyo, y que si no habéis visto os recomiendo encarecidamente hacerlo.

Una cosa que hay que tener en cuenta sobre la atención es que sólo se puede atender a una cosa a la vez. Sí, señoras y señores, la multitarea es un mito. ¡Ni siquiera las mujeres somos capaces de atender a dos cosas a la vez! Y pensaréis, "¡Anda ya! ¡Pero si yo lo hago constantemente!".

Ejemplo gráfico de multitarea ;-)

Sí, haréis varias cosas a la vez constantemente, pero en ese caso lo que estáis haciendo es cambiar el foco de vuestra atención continuamente, de manera muy, muy rápida. De esto a aquello, de aquello a lo otro y vuelta. El que ve la tele y, a la vez, chatea con el móvil está cambiando su atención de la tele al móvil y del móvil a la tele, pero la atención no es completa en ninguna de las dos tareas. Se entiende, ¿verdad? Se trata de una atención dividida. Lo único que está demostrado científicamente que se puede hacer a la vez sin perder la atención es cuando una de las tareas la tenemos totalmente mecanizada. Por poner un ejemplo, si soy una crack haciendo punto y ya lo tengo automatizado, puedo estar viendo la tele o teniendo una conversación con atención plena mientras hago punto de manera mecánica.

Por tanto, ¿no deberíamos esforzarnos en hacer una sola cosa a la vez? Si desayuno, desayuno. Si me visto, me visto. Pero no me visto mientras desayuno, jeje.

Que conste que yo no estoy intentando dar lecciones de nada, ¿eh?. Que si me pongo a confesar, mientras escribía este post he mirado el diario digital varias veces (con la que está cayendo 😓), ídem con las redes sociales, me he levantado a preparar la cena a mis hijos... (y, como veis, el post tampoco está escrito por orden, porque estoy añadiendo trozos por aquí en medio una vez que se suponía que estaba acabado). Por tanto, no siempre es fácil, pero creo que es interesante y NECESARIO esforzarnos en ello, porque poco a poco, si somos constantes, iremos percibiendo cambios.


Bueno, que me voy por las ramas 😉. El caso es que en esa formación practicamos la atención plena de muchas maneras: con prácticas de meditación como la atención a la respiración o el escáner corporal, con algunos juegos de atención y concentración (algunos de ellos más dinámicos, como los que presento hoy), con ejercicios de observación, de escucha activa, de saborear atentamente, con el contemplaseo... En fin, con una variedad de opciones que hicieron la formación muy variada e interesante.

Yo, que había trabajado mindfulness con mis alumnos especialmente a través de diferentes audios o de meditaciones guiadas por mí, en posición sentados o tumbados, enseguida tomé nota de otras opciones que me abrían un abanico de posibilidades. Y tardé apenas unos días en llevar al aula algunos juegos que nos permitían trabajar la atención de una forma más dinámica.

Si no estoy atento, si me pierdo en mis pensamientos, me pierdo la vida.

JUEGO 1, 2, 3.

Los alumnos se colocan por parejas (nuestra disposición de aula permite formar parejas sin movernos) y dicen alternativamente: "1, 2, 3". Después de una breve práctica, sustituimos uno de los números por un movimiento. Por ejemplo, sustituimos el 2 por tocarse la nariz. Yo les digo: "Atención, el 2 ya NO es un 2. En el momento en que toque decir 2, tenéis que tocaros la nariz (sin decir 2)". Entonces, vuelven a practicar unas cuantas veces. A continuación, volvemos a sustituir otro de los números por un movimiento diferente. Por ejemplo, cambiamos el 3 por tocarse la oreja. Y vuelven a practicar. Y para acabar, cambiamos el último número que nos queda por un nuevo movimiento. Siguiendo con el ejemplo, cambiamos el 1 por una palmada.

Aquí tenéis a mis alumnos jugando en mayo del curso pasado.


Aunque creo que la mejor manera de entenderlo es viéndolo en directo, así que la semana pasado grabamos un minitutorial. Aquí tenéis a Javi y a Marina, que nos muestran cómo se juega.


¿Parece fácil? ¿Sí? Pues os aseguro que no lo es para nada. Probad, probad... De hecho, he observado que los niños no lo hacen peor que los adultos, jeje. Y las risas, por supuesto, están aseguradas. Es genial ver a todos los niños realizando el juego a la vez, oyendo 1, 2, 3... cada uno a su ritmo. Es una especie de "caos ordenado" porque lo que sí os puedo asegurar es que están bien concentrados en lo que están haciendo. ¡Atención máxima! Y si no, contadme si sois capaces de jugar a esto mientras hacéis mentalmente la lista de la compra...

El presente es el lugar más deshabitado del planeta. F. Tobías.

JUEGO "ESFERA DE ENERGÍA"

Para realizar este juego los alumnos se colocan en círculo. Uno de ellos sotiene en la mano una esfera de energía imaginaria. Los jugadores se pasan la esfera de unos a otros realizando 4 posibles movimientos que introducimos progresivamente:

  1. ¡Hia!: El jugador pasa la esfera a su compañero de su derecha con su mano izquierda o al compañero de su izquierda con su mano derecha diciendo "¡Hia!".
  2. ¡Hondom!: El jugador rebota la esfera de energía al jugador que se la ha pasado con el brazo contiguo a él, bajando el codo con fuerza, con el puño cerrado y dicendo "¡Hondom!".
  3. Pérdida de turno: Cuando el jugador que recibe la esfera de energía saca la lengua y mueve las manos sobre su cabeza, el siguiente jugador pierde turno y ha de quedar totalmente quieto, pasando a jugar el próximo jugador.
  4. ¡Zas!: El jugador pasa la esfera de energía directamente a cualquier jugador del círculo mirándolo a los ojos fijamente y señalándolo con las manos (palmas juntas) mientras dice "¡Zas!". El jugador que recibe la esfera con un "¡Zas!" sólo puede continuar con un "¡Hia!", ya que tiene que darle, de nuevo, una direccionalidad concreta.

Aquí tenéis al grupo jugando a "La esfera de energía", también a finales del curso pasado. Concretamente, tenemos a Irene en pleno "¡Zas!".


Aunque, de nuevo, pienso que la mejor manera de entender el juego es verlos en plena acción, así que la semana pasada grabé a un grupo de voluntarios para mostraros todos los movimientos. Gracias, Marcos, Paula, Adrià, Sofía, Álvaro, Alexandra, Enrique, Rocío, Miguel Ángel y Pia. 



¿No pensáis que lo hacen fenomenal? De nuevo os digo que yo he jugado con adultos y he visto "Hias" y "Hondoms" con el brazo que no toca, pérdidas de turno que no se tienen en cuenta, después de un zas, seguir con una pérdida de turno, sin saber, entonces, hacia qué lado va la esfera... 

Si estás perdido, vuelve a tu respiración. Allí encontrarás calma y claridad.

JUEGO SIMÓN DICE

Uno de los participantes es Simón, que dirige la acción. Los otros han de hacer lo que dice Simón. Si Simón dice "Simón dice salta", los jugadores tienen que saltar o serán eliminados. Si Simón dice simplemente "Salta", no han de saltar o también quedan eliminados. Aquí tengo una imagen que lo resume en forma de esquema (está en inglés pero se entiende, ¿verdad?).


Normalmente, Simón va haciendo los movimientos que dice. Por ejemplo: "Simón dice tócate la nariz, Simón dice da un salto, Simón dice levanta la mano derecha..." y, mientras da la orden, lo va haciendo él mismo. Sin embargo, también puede "mentir" para despistar, es decir, por ejemplo dice "Simón dice tócate el codo", pero se toca el hombro para despistar. Los jugadores, tienen que hacer SIEMPRE lo que Simón dice, no lo que hace, pero muchos caen en la trampa porque hay que estar, precisamente, ¡muy atentos para no confundirse!. Cuanto más deprisa se juega, y más habilidad tenga Simón para dirigir el juego, más fácil es equivocarse. También hay tácticas que ayudan a despistar, como, por ejemplo, "Simón dice date golpecitos en la cabeza" y a continuación "¡Más deprisa!", mientras Simón lo hace más deprisa. Muchos caen en la trampa y lo hacen, pero sólo deberían atender a la orden "Simón dice más deprisa".

Aquí un pequeño y simple ejemplo, donde Luca y Camila caen en la trampa rápidamente 😉. Gracias, Nisha, Irene, Ariana, Luca, Camila, Naira y Teresa.


Sal de la cárcel de tus pensamientos y conecta con la vida.

JUEGO POMPAS DE JABÓN

Con el juego de las pompas de jabón, que también realizamos a finales del curso pasado, trabajamos tres tipos de atención:

1. Abierta (nos fijamos en cualquier cosa que entre en la consciencia): los alumnos han de hacer estallar el máximo de pompas de jabón que puedan.


2. Focalizada (fijamos la atención en un estímulo, excluyendo los demás): los alumnos escogen una pompa de jabón y la siguen con la vista sin perderla. Pueden caminar o correr tras ella. No existe nada más que la pompa que han escogido. Cuando estalla o desaparece de su vista, escogen otra y vuelven a empezar.


3. Ejecutiva, autorreguladora (cada vez que la atención se va, la llevamos de nuevo al objeto de atención): en este caso, los alumnos se colocan en círculo, no se pueden mover y tienen que prestar atención sostenida a las pompas que vamos lanzando frente a ellos. El hecho de no poder moverse ni estallarlas facilita que la atención se disperse (ya no hay tanta motivación. ¡Ah! ¿Que todavía no sabíais que motivación, emoción y atención van de la mano? 😉), y cuando notan que la atención se va, amablemente deben dirigirla de nuevo a las pompas. Por otro lado, trabajamos el control del impulso, porque no las pueden estallar por muy cerca que les pasen. ¿Creéis que resulta fácil no mover un dedo cuando la pompa pasa casi rozándote, o inclinar ligeramente la cabeza o simplemente soplar? 


¿Qué? ¿Os animáis a poner en práctica estos juegos?


Lo que os puedo garantizar es que la motivación ya la tenéis garantizada. ¡Les encantan y siempre piden más! Eso sí, nosotros hemos jugado en momentos puntuales, pero cuando practicamos mindfulness, al volver del patio, lo hacemos con las técnicas habituales, sentados, a través de atención a la respiración y diferentes ejercicios guiados a través del audio (grabado o en directo). Pensad que estos ejercicios les activan mucho, y yo busco el efecto contrario en mi práctica diaria. Además, los juegos requieren más tiempo, menos el de "1, 2, 3" que se puede realizar en medio de una clase de cualquier asignatura si vemos que la atención decae. Uno o dos minutitos de jugar, se activan, rompen con lo que estaban haciendo, ¡y vuelta al trabajo!


CONVERSATION

4 comentarios

  1. Alucino con las entradas de tu bloc, eres fantástica y el curso pasado trabajé muchos tus cuentos. Ahora me propongo poner en práctica tus juegos. Gracias por compartir con todos tu trabajo.

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    Respuestas
    1. Vaya, Pepa, muchísimas gracias. La verdad es que al acabar la mayoría de los posts me siento bastante satisfecha. Me pongo pensando que será un post "fácil" o "corto" y luego me lío, me lío y me lío, y me lleva mucho más tiempo y dedicación de lo que esperaba. En fin, que soy bastante detallista y me alegro enormemente de que se aprecie al otro lado de la pantalla.
      ¡Un abrazo!

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  2. Hola Elena ! te sigo hace un par de años y no dejás de sorprenderme en cada cosa que escribís! El año pasado y éste también, implementé el Emocionario, pero este año le sumé tu emocionario musical , los niños fascinados!!
    Mañana voy a proponerles estos juegos de atención que seguramente además de para lo que son, nos sacarán una sonrisa a todos. Acá en Argentina ya termina el año escolar, he tenido grandes satisfacciones y muchas ideas te las debo a vos. Quiero agradecerte el que compartas todo con los que te seguimos. ¡ un abrazo !

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  3. ¡Qué chulo! Gracias por todo lo que compartes y feliz semana :)

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