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Nuestra experiencia: El cazo de Lorenzo

29 de noviembre de 2014

Esta semana hemos trabajado "El cazo de Lorenzo" dentro de nuestro Proyecto Cuéntame un cuento.  En el post de presentación comentaba que este cuento nos muestra en forma de metáfora los obstáculos que tiene que superar un niño con dificultades. Y cómo el cazo representaba las dificultades en sí, cualesquiera que sean.

Esta semana no he realizado ningún vídeo del cuento, simplemente porque ya existe uno que está fenomenal. Por tanto, utilizaremos los recursos existentes :-) Aquí lo tenéis, para quien no tenga el cuento y no conozca la historia.


Por cierto, ¿sabéis que la autora de este cuento es la mujer del autor del cuento "Por cuatro esquinitas de nada"? Si no lo conocéis, no os perdáis el post donde presento el cuento y el post donde cuento nuestra experiencia.

¿Y cómo ha sido la experiencia con mis niños? Bueno, primero les conté el cuento, sin explicarles en ningún momento de qué iba ni qué significaba ese cazo, y luego vimos el vídeo (yo les narraba mientras veían el vídeo, ya que ellos todavía no leen tan rápido). Entonces quise ver qué habían entendido y les hice algunas preguntas. Ninguno había entendido la metáfora, aunque tampoco me extraña demasiado, creo que es difícil que la interpreten por sí mismos. 

Entonces fui yo la que les expliqué que ese cazo, en la vida real, no existía. ¿Acaso se habían encontrado a muchas personas por la calle que fueran arrastrando un cazo? Ese cazo eran distintas dificultades con las que se podían encontrar las personas. Y fuimos poniendo ejemplos: ese cazo podía significar no ver, podía significar no oír, podía significar no poder caminar, podía significar tener dificultades para comunicarse... Y con cada uno de los ejemplos, íbamos hablando sobre cómo podía afectar a nuestro día a día (cómo el cazo nos complicaba un poco la vida) y qué podíamos hacer para que ese cazo fuera más discreto (por seguir con un ejemplo, en el caso de tener una discapacidad auditiva, cómo la lengua de signos, la lectura de labios o unos audífonos podían hacer nuestra vida mucho más fácil).

Una vez que habíamos puesto diferentes ejemplos y hablado sobre la diversidad funcional, volvimos a leer el cuento. Y creo que pudieron entenderlo mejor.

En cualquier caso, tengo que reconocer que no es el cuento con el que les he visto más entusiasmados (en cambio, "Por cuatro esquinitas de nada" sí les gustó mucho). Tampoco es que se quejaran en absoluto, ni manifestaron en ningún momento que no les gustara, pero bueno, es una sensación que yo tuve en el aula. Por otra parte, tampoco es un cuento como otros que hemos trabajado, que tienen algunos elementos que hacen que los alumnos tengan otro tipo de reacción: rimas, humor, repeticiones... En este caso, el objetivo del cuento no es que las personas muestren entusiasmo, sino que tomen conciencia sobre una realidad que, a veces, si no nos toca de cerca, nos puede resultar difícil de entender. 

Así que estoy contenta de haber trabajado el cuento. Después de la experiencia, pienso que con algo más de edad quizás les hubiera resultado más fácil de entender, pero yo creo que algunas experiencias van quedando "en el disco duro", van haciendo su labor de forma discreta. Es como ir sembrando semillitas que darán sus frutos más adelante. Sólo el hecho de poder hablar de la diversidad funcional con naturalidad (¡eso sí es un pro de la edad!) e intentar entender y empatizar, ya me parece más que beneficioso. Aunque hemos avanzado mucho en los últimos años, aún hay quien sigue tratando el tema como si fuera tabú. Y yo creo que lo hacen por desconocimiento y por no saber cómo abordarlo. Habrá quien piense que son pequeños y que no necesitan saber ciertas cosas o tratar según qué temas, que hay que protegerles, pero yo creo que esas personas conciben la diversidad funcional como algo negativo. Desde mi punto de vista, a los niños hay que protegerles de otras cosas como la violencia, de cualquier tipo, pero no de una realidad que vivimos todos, directamente o porque nos rodea, queramos o no verla. ¿Acaso no somos todos diferentes y nuestras capacidades también lo son? Pues el libro no habla nada más que de eso :-)

Aquí podéis adquirir el libro El cazo de Lorenzo

2 comentarios:

  1. Buenas noches: por si os ayuda,he trabajado este libro en mi aula,con niños de primero de primaria y después de leer el cuento y sin explicarles nada,me baje al patio y le puse un cubo a un niño atado a la cintura y propuse jugar a pillar,luego se lo cambie a otro niño y así sucesivamente íbamos cambiando de juego y de alumno.
    Por últimos pusimos en común como se habían sentido. Entendieron perfectamente la intención del juego yy consiguieron empatizar con la situación perfectamente.
    Fue toda una experiencia q s la recomiendo totalmente.
    Un saludo
    Conchi

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu experiencia, Conchi. ¡Me ha encantado!

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