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Cuéntame un cuento: La gran fábrica de las palabras

27 de octubre de 2016

Hoy traigo un post muy especial, un nuevo cuento dentro del Proyecto Cuéntame un cuento. Se trata nada más y nada menos que de La gran fábrica de las palabras.


"Existe un país donde la gente apenas habla.
En ese extraño país, hay que comprar las palabras
y tragárselas para poderlas pronunciar. 
El pequeño Bruno necesita palabras para abrir su
corazón a la bonita Andrea. Pero, ¿cómo hacerlo?
Porque, para decir lo que le gustaría decir
a Andrea, se necesita una fortuna..."

Reconozco que la primera vez que leí este cuento me encantó. Hay cuentos de muchos tipos: algunos buscan especialmente el entretenimiento y son muy divertidos, otros transmiten un mensaje claro y definido, o valores concretos, tenemos aquellos que juegan con las rimas, otros con las repeticiones... Este es, para mí, uno de esos cuentos poéticos que llegan al alma y con los que hacer volar la imaginación, como Un beso antes de desayunar.

Partimos de un país en el que hay que comprar las palabras y tragárselas para poderlas pronunciar. Eso, ya de por sí, dejó ojipláticos a mis alumnos. ¡¡¡¡Ala!!!! ¿Te imaginas? Y una fábrica trabajando noche y día para elaborar todas esas palabras.


Las reflexiones que surgieron fueron de todo tipo, entre otras, ¡la de tonterías que dejaríamos de decir si tuviéramos que pagar para hablar! Realmente, ellos lo tenían muy claro: ¡sólo podríamos decir aquello que fuera muy importante! No es de extrañar que en ese país la gente apenas hablara... (Jeje, en algún que otro momento esto nos iría la mar de bien ;-) En cualquier caso, lo que está claro que los habitantes de este país tenían que hacer es pensar antes de hablar, cosa que sería maravilloso que todos hiciéramos. Nos evitaríamos muchos, pero que muchos problemas.

Luego entramos en las particularidades de este curioso país...

Algunas palabras son más caras que otras. ¿Y cuáles serían las palabras más caras? Pues para nosotros, sin duda, las palabras bonitas, ¡porque nos encantan las palabras bonitas! Y si todos queremos decir palabras bonitas, pues claro, se vuelven caras. Ya sabéis, la ley de la oferta y la demanda...

La diferencia entre ricos y pobres. Los ricos pueden hablar mucho. Los muy ricos ¡todo lo que quieran! Los que no tienen dinero... casi no pueden decir nada. Vaya... Las caritas de los niños eran todo un poema.

A veces, los pobres, rebuscan en la basura, pero ¿qué palabras tira la gente? Pues como en la vida misma, tiramos aquello que ya no nos sirve. O sea, que de palabras bonitas, nada de nada...


Nos encantó lo de poder comprar palabras en las rebajas. Los niños se morían de risa. Pero... ¡vuelta a lo mismo! ¿Qué ocurre en las rebajas? Que sólo queda aquello que la gente no ha comprado, prendas sueltas, tallas que no nos sirven, diseños que no nos gustan... ¡Y con las palabras igual! Aquellas que encontramos en las rebajas, no siempre nos resultan útiles.

La imagen de los niños cazando palabras con sus cazamariposas nos pareció de lo más poético... ¿Os imagináis? ¡Salir a cazar palabras! Podría ser hasta divertido, ahora que está de moda cazar pokemon... Si les pusieran gps a las palabras, sería un éxito seguro, jeje, aunque sigo pensando que resulta más poético con el cazamariposas que con el móvil ;-)

Y luego la historia de amor del protagonista, Bruno, con la preciosa Andrea. ¿Cómo hacer para transmitirle todo lo que siente? ¿Y cómo competir con Óscar, que es rico, y puede decirle a Andrea todo eso que desea?


Esta parte fue muy bonita, porque pudimos hablar sobre diferentes formas de comunicarnos. ¿Cómo lo haríamos si no pudiésemos hablar? Seguro que apreciaríamos mucho más el valor de una sonrisa, una mirada llena de ternura, un gesto amable, una caricia...

Y sin querer desvelar el final de la historia... ¿qué pensáis que valorará más Andrea? ¿Todas las preciosas palabras que puede decir Óscar? ¿O el amor verdadero que siente Bruno y que le demuestra de otras maneras? ¿Qué vale más, muchas palabras bonitas y caras que se han conseguido sin esfuerzo, o pocas y corrientes pero que ha costado mucho conseguir? Y volviendo a hacer paralelismo con la vida real, ¿qué llena nuestro corazón? ¿El dinero? Sabemos que no...

Y creo que ya no queda más que mostraros el videocuento que hemos realizado, porque no ha quedado mucho en el tintero... Muchas felicidades a mis alumnos que han narrado el cuento: Álvaro, Rocío, Javi, Elia, Enrique, Sofía, Luca, Marcos, Pía, Naira, Adrián, Paula, Jim, Alexandra y Miguel Ángel. ¡Parece que lo hubieran hecho toda la vida!


Espero que disfrutéis mucho de este cuento que nos  muestra la magia de las palabras, la felicidad con las cosas sencillas, la belleza de los pequeños detalles y el amor verdadero que, sin artificios ni adornos, triunfa sobre todo lo demás.


15 comentarios:

  1. Precioso, tengo el libro y me gustaba mucho, ahora me gusta mucho más. Has hecho un trabajo precioso.

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    1. Muchísimas gracias. Me alegro de que te haya gustado :-)

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  2. Me encanta y estamos disfrutando un montón mis alumnos de segundo y yo. Gracias, gracias

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    1. ¡Muchísimas gracias, Pepa! Encantada de que pueda servir a otros docentes y alumnos :-)

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  3. Buenas noches Elena .... decirte que eres fantástica .. no cambies nunca

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    1. Muchas gracias, Helena.
      ¡Yo también espero no perder nunca la pasión en el aula!

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    1. Gracias a ti, Merce.
      Me emocionáis con estos mensajes de agradecimiento...
      Un abrazo.

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  5. ¡Genial Elena! ¡Me ha encantado! Sigue así :)

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    1. Muchísimas gracias, Lorena. Seguiremos, seguiremos... :-)

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  6. Respuestas
    1. Gracias, Nilda. Me alegro mucho de que te haya gustado tanto. Es tan especial que no podía dejar pasar la oportunidad de difundirlo para los que no lo conocieran.
      Un abrazo.

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  7. ¡La de tonterías que dejaríamos de decir si tuviéramos que pagar para hablar! Es verdad,jajaja
    Genial tu blog Elena. Tienes una nueva seguidora. Te invito a pasar por el mío de Poesía Infantil.

    http://cuentosentretenidos-marissa.blogspot.com.es/
    Un abrazo

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    1. ¡Jajaja, Marisa! Es que te paras a pensar y es cierto. Afortunadamente no hay que pagar para hablar y viva la comunicación verbal, pero... hablar por hablar... para decir cualquier cosa... pues como que no estaría mal reflexionar un poquito antes de abrir la boca ;-)

      Echaré un vistazo a tu blog.

      Un saludo.

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  8. Me ha emocionado. Maravilloso. Gracias por compartir

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