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Cuéntame un cuento: El libro que se sentía solo

16 de abril de 2015

Esta semana hemos empezado a trabajar un nuevo cuento dentro del Proyecto Cuéntame un cuento: El libro que se sentía solo.



El libro se sentía feliz cuando lo leían, y a menudo algún niño se lo llevaba a casa. Pero el libro fue envejeciendo y ya casi nadie lo sacaba del estante de la biblioteca. Hasta que un día, una niña encontró el libro solitario y empezó a leer aquellas páginas gastadas…

Este cuento, real como la vida misma, narra la historia de un libro que, totalmente nuevo, llegó a la biblioteca. Durante un tiempo, tuvo el privilegio de lucir en la entrada de la biblioteca, allí donde siempre se colocan los libros nuevos. Era un libro muy solicitado y raramente pasaba la noche en la biblioteca. 

Pasado un tiempo, fue trasladado a la sección infantil junto a otros libros que ya no eran nuevos, pero seguía siendo muy feliz porque todavía se lo llevaban a casa. 

Con el paso de los años, el libro sólo salía en contadas ocasiones. Estaba rasgado y le faltaba la última página. Pero a pesar de su aspecto desgastado, su historia seguía cautivando a aquellos niños que, de tanto en tanto, lo leían. El libro empezó a sentirse solo.

Sin embargo, un día, una niña, Alicia, comenzó a leerlo en la biblioteca y le pareció el libro más bonito que había leído jamás. ¡No dudó en llevárselo a casa!


Cuando el libro vio la habitación de Alicia y el estante donde iba a pasar la noche, junto a muchos libros que conocía de la biblioteca, y algunos nuevos que no había visto nunca, se puso muy contento. Durante seis noches, el padre de Alicia le leyó el libro a la hora de dormir...

Y cuando apagaba la luz, ella lo seguía leyendo a la luz de la luna. Cuando llegaba a la última página, la que faltaba, siempre inventaba un final feliz con unas hadas que bailaban con la niña alrededor de la seta.

No quiero desvelar mucho más del cuento, pero sí os adelantaré que, por diferentes motivos, el libro acabó solitario durante mucho tiempo en el sótano de la biblioteca. Echaba mucho de menos a Alicia... Y también Alicia añoraba el libro que tan buenos momentos le hizo disfrutar...

Desde mi punto de vista, este cuento nos enseña muchas cosas sobre la vida, y todo a través de la conexión entre una niña y un libro. ¿Qué niño no tiene un apego especial a algún objeto? Un libro, un juguete, una prenda de ropa... Pero el libro va más allá. Si conseguimos "meternos en la piel del libro", podemos experimentar las diferentes etapas por las que pasa: sentirte nuevo, bonito, deseado... envejecer, sentirte olvidado, el miedo al abandono... Sin embargo, ¿qué pasa cuando encuentras un amigo, un amigo de verdad? ¿Qué pasa cuando se establece esa conexión única y especial que "simplemente" ocurre y muchas veces no sabemos explicar por qué? ¿Nuestro amigo nos seguirá queriendo a pesar de nuestro aspecto? ¿Y qué me decís de ese objeto especial? ¿Lo sigue siendo a lo largo de los años o con el tiempo lo sustituimos por otro?

Creo que se puede generar un buen debate a partir del libro...

Y para no dejaros con un mal sabor de boca, sólo os mostraré una imagen para que veáis que el libro no quedó para siempre olvidado en el sótano de la biblioteca. Una ilustración bellísima que lo transmite todo. Ese reencuentro tan ansiado de la niña con su libro favorito. Y la seguridad de que nunca jamás volverían a separarse.


¿Y vosotros? ¿Tenéis un libro favorito? ¿Quizás alguno que conserváis de vuestra infancia y que sigue siendo especial a pesar de sus páginas desgastadas?

¡Ya os contaré nuestra experiencia en clase!


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